
Cada 28 de abril reafirmamos que la seguridad y la salud en el trabajo son un derecho humano fundamental. Desde 2022, la Organización Internacional del Trabajo reconoce un entorno laboral seguro y saludable como principio esencial, impulsando el paso de la reparación a la prevención.
En América Latina y el Caribe, la precarización, la sobrecarga, la informalidad y los riesgos psicosociales afectan especialmente a mujeres, personas cuidadoras y profesiones como el Trabajo Social.
Hablar de salud laboral integral implica reconocer el impacto del estrés, el desgaste profesional, la violencia y las condiciones que afectan la salud mental. El desafío es construir entornos donde el trabajo no enferme ni deshumanice.
El Trabajo Social tiene un rol clave en esta transformación: prevenir, cuidar y dignificar.
Prevenir es decidir que la dignidad vale más que la reparación.
Reafirmamos nuestro compromiso con ambientes laborales libres de violencia, la implementación del Convenio 190 de la OIT y una agenda que coloque la salud laboral en el centro de la justicia social.
Porque trabajar no debe costar la salud, ni la vida.
Federación Internacional de Trabajadores Sociales (FITS/IFSW) – Región América Latina y el Caribe